VIDA MEJOR: DEJAD QUE LOS DISCAPACITADOS VENGAN A MÍ

VIDA MEJOR: DEJAD QUE LOS DISCAPACITADOS VENGAN A MÍ
Por El Perro Amarillo

La indolencia de este régimen nos impide vivir la vida con decencia. Todo para ellos. Para nosotros, ni las migajas.

Desde el año 2014, el gobierno decretó que, a través del Programa Vida Mejor, se institucionalizara un bono de ayuda monetaria para las personas con discapacidades que califiquen. El Bono para Personas con Discapacidad es una ayuda que el Estado entrega a las personas identificadas a través de la Secretaría de Estado en el Despacho de Desarrollo e Inclusión Social – SEDIS.

“Le voy a explicar despacio: aquí a mi casa vinieron los de Vida Mejor. Andaban donde las personas con discapacidad. Les pedían número de cedula, el nombre… nos reunieron en una escuela. Ahí había muchas personas adultas y personas con discapacidad. Alrededor de 50 personas. Ahí estaban los que estaban dando el dinero y uno tenía que firmar en unos papeles que ellos andaban. Como a los dos meses nos llegó el primer bono, pero fue el único”.

Esta es una de tantas quejas que hemos venido escuchando. Lamentablemente, cada vez se unen más y más voces reclamando su bono. Aun así, el Estado lleva estadísticas sobre cómo se ha ido “repartiendo” ese dinero. Y si, obviamente, muchos no lo están recibiendo, ¿a dónde va ese pistal? Porque son casi 35 mil discapacitados los que calificaron para esa ayuda, 433 millones de Lempiras solo entre 2014 y 2017.

“Mi nombre es José Marcelino Serrano Rivera. Mi condición no es nada fácil y quién me echa la mano es mi padrastro. Pero solo trabajando pasa”.

Hoy es José el que nos trae su denuncia porque, aunque le fue otorgado el bono, sigue sentado esperando en su silla de ruedas a que alguien le eche una mano porque el bono lo recibió una vez. José se encuentra discapacitado a raíz de un accidente que sufrió en el año 2008, en La Entrada, Copán, cuando un conductor lo arrolló, dándose posteriormente a la fuga.

José debería estar preocupándose por su futuro, por conseguir un trabajo digno, tener un hogar, volver a estudiar, conseguirse una novia… vivir una vida plena y llena de satisfacciones. Así debería ser para todos. Pero no, siempre nos derrota el constante estado de “supervivencia”: conseguir alguito que nos ayude a sobrellevar nuestras miserias… miserias a las que este y otros gobiernos nos han llevado con el asistencialismo. Y José sigue esperando a que le cumplan con el bono que le corresponde y que, no solo le prometieron, sino que hasta color se dieron cuando le entregaron el primer y único cheque. Y hasta tuvieron la caradura de “presentarlo en sociedad” a través de los medios de comunicación, con fotos y todo, para que vieran lo buenecitos que eran “ayudando” a los más desvalidos. Un triste y mustio cheque. Y eso fue en 2014.

…y como le expliqué, llegaban los de la prensa pero son los de aquí donde nosotros vivimos. Eso fue todo. Nos dijeron que iban a estar dando el dinero por partes, los de Vida Mejor fueron los que me hicieron el papeleo”.

José Serrano lleva años esperando por el segundo, el tercero, el cuarto… todos sus cheques. Y claro, nadie sabe nada. Nadie es responsable. Y nadie se asombra. Pero en el Perro Amarillo no solo nos seguimos asombrando, sino que el empute crece con cada denuncia.

No te acostumbrés a esto. Exigí vos también una explicación… pero mientras tanto, ¿alguien nos puede ayudar a ayudar a José?

Tigo Money: (+504) 9844-0112

No basta rezar...