Juan Orlando Hernández junto a Marco Bográn, director de Inversión Estratégica de Honduras (INVEST-H) y su tío, Napoleón Bográn Idiáquez, socio de Consultores en Ingeniería S.A. de C.V. (CINSA), orquestaron una nueva estafa para saquear las arcas del Estado con el “Proyecto de Seguridad Hídrica”. El nuevo proyecto, nace para solventar la escasez de agua en el corredor seco de Honduras; excusa que usaron en 2016 para aprobar los decretos de emergencia PCM-069 2016 y PCM-034 2017 para construir las fracasadas cosechadoras de agua por 200 millones de lempiras, fondos que usó Hernández para su campaña de reelección en 2017.

Este año, el Proyecto de Seguridad Hídrica tiene un costo de 85 millones de dólares (más de dos mil millones de lempiras), y fue necesaria la ayuda de la consultora CINSA, empresa de Napoleón Bográn, para que emitiera un estudio de diseño y evaluación favorable al proyecto de INVEST-H, y de esa forma obtener la ayuda del Banco Mundial con un millonario préstamo de 70 millones de dólares (alrededor de 1,742 millones de lempiras).

Además Bográn, abusando de su posición, contrató a CINSA como proveedor en la emergencia del Covid-19, para supervisar y construir los planteles donde se ubicarían los Hospitales Móviles; los pagos millonarios se realizaron desde el mes de abril, y hasta la fecha no hay hospitales, ni planteles, ni estudios de factibilidad.

Más en  secretos
Importante