En aquellas honduras de verdes montañas y caudalosos ríos, comarca conocida como El País de las Maravillas, se había instalado una tiranía de usureros perversos de medio oriente. El último Rey impuesto, al parecer el más malvado de todos, se volvió muy popular por su maestría para hacer sufrir y también para hacer reír a los hombres y mujeres de allá y de acá. ¡Jho, joh, joh! y ¡Fuera joh! exclamaban furiosos e indignadas cada vez que el Rey se burlaba de la ley dentro y fuera de la comarca. Hasta que un día, dos seres humanos cabales y valientes, Geoffrey y El Capitán, revelaron las fechorías del Rey y su tiranía…

El cuento termina (de eso no cabe duda) como todos los cuentos. Tarde o temprano los tiranos pagan por sus felonías y los héroes de la historia le afirman a la humanidad el camino correcto: arriesgar el presente para salvar el futuro, como decimos en El Perro Amarillo. Nuestro equipo de investigación lleva años documentando y denunciando los delitos de la dictadura financiera en Honduras: toda la banca confabulada con instituciones del Estado y medios de comunicación para lavar activos provenientes del narcotráfico. En los últimos meses, dada la cantadera de sapos, y el juicio en NY de Tony Pepita (hermano y manadero del Capo Juan Hernández) ha sido justo y oportuno recordar a nuestra audiencia, que fue el Capitán Santos Orellana quien, por primera vez, enfrentó a la DEA y al régimen para denunciar al hermano del narco-dictador, abriendo al Pueblo la posibilidad de ensanchar la legitimidad de su hartazgo, para luchar, sin olvidar que la dictadura en este país son los bancos.

Hoy nos hemos interesado en indagar sobre otro héroe de esta historia, Geoffrey Berman (Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York) [email protected] en las palabras de la Doctora Mary, bioquímica forense hondureña:

“les puedo decir con conocimiento de causa, que cuando un fiscal lleva a la corte una prueba, ésta ya ha sido validada a través, no de uno, sino de varios procesos científicos."

Por ejemplo, esas libretas, tengan la plena seguridad que están validadas con respecto al tiempo que lleva la tinta en la libreta, los rasgos caligráficos, el tipo de papel, el ADN que pudo haberse encontrado en cada hoja de papel, etc. Lo mismo ocurre con los videos, fotografías, llamadas y vaciados telefónicos, audios, emails, etc. Además, los fiscales se preparan para ganar los casos, porque su reputación es valiosa. No van a mentir, a presentar testigos o pruebas falsas, porque eso constituye un delito terrible. Ellos (los fiscales) llevan un orden en el juicio, y saben en qué momento presentar un testigo y las evidencias correspondientes. Así que lo que diga el defensor de TH, Joh, y todos los medios tarifados que le adulan, que tergiversan y cambian todo a su conveniencia, no tiene efecto ni validez.

Los gringos se equivocaron con Geoffrey Berman, como lo hicieron con el Capitán Orellana. En un país donde el ejército está corrompido al más alto nivel, no se espera que un militar exponga su vida y la de su familia y padezca la humillación de ser depurado (falso positivo) por decir la verdad. El presidente Trump debe haber pensado que Geoffrey Berman sería el fiscal perfecto: republicano, hijo de un desarrollador de bienes raíces, igual que Trump graduado de la Wharton School, dueño de un equipo de hockey, y accionista gerente del bufete de abogados Greenberg Traurig, hogar de uno de los partidarios más ciegos de Trump. Berman incluso donó $ 5,400 de dólares a la campaña de Trump en 2016.

Cuando Geoffrey Berman se convirtió en el principal fiscal federal de Nueva York, en enero de 2018, algunos temieron que se volvería en el títere de Donald Trump. Sin embargo, un año después, el equipo de Trump sugiere que él es parte de un grupo que está tratando de "atraparlo" debido a que Geoffrey está dedicado a investigar a numerosos aliados de Trump. Desde el primer día, él dijo: “Este será el Distrito Sur. No habrá ningún cambio. Dirigiré la oficina con la misma integridad y compromiso con la equidad”. El Juez Geoffrey Berman declaró que el narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán dio un millón de dólares en sobornos a Tony Hernández, hermano del presidente de Honduras, para que Tony se los diera al mandatario.

Para muestra un botón. Les compartimos una selección de citas del comunicado del Departamento de Justicia, Fiscalía de Estados Unidos Distrito Sur de Nueva York, del 2 de agosto de 2019.

Geoffrey S. Berman, el Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, y Michael Machak, Agente Especial Interino a cargo de la División de Operaciones Especiales de la Administración de Control de Drogas, anunciaron hoy que HECTOR EMILIO FERNANDEZ ROSA (“Don H”) fue sentenciado a cadena perpetua por conspirar para distribuir y poseer con la intención de distribuir sustancias controladas.

El fiscal federal de Manhattan, Geoffrey S. Berman, dijo: “Héctor Emilio Fernández Rosa, que opera con impunidad en Honduras, traficaba más de 135 toneladas de cocaína a los Estados Unidos en el transcurso de 17 años. Al pagar millones de dólares en sobornos a funcionarios hondureños, incluido el ex presidente, aseguró el paso seguro de sus drogas a los EE. UU. También protegió a su organización de tráfico eliminando a sus rivales, asesinando a 19 personas, incluido el congresista hondureño Mario Fernando Hernández Bonilla en 2008, hoy, uno de los narcotraficantes más prolíficos y violentos ha sido llevado ante la justicia

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