“No lo vamos a lograr” (erradicar la pobreza) expresó Alicia Bárcenas, secretaria
ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en su reciente visita a Honduras. Un atisbo de verdad asomó en la perorata de esta digna exponente de la pseudología fantástica de la cooperación: “Por primera vez en la historia de la humanidad se pone un objetivo civilizatorio que es erradicar la pobreza al 2030, ¡que no lo vamos a lograr, por cierto! (…) no lo lograremos en el 30, pero quizá en el 50 o en el 55…”

Se ha podido observar que hasta un 40% de los mitómanos tienen menos neuronas
(sustancia gris) en la corteza prefrontal encargadas de procesar la información y, en cambio, un 26% más de fibras (sustancia blanca) que la transmiten. A eso se debe que no puedan parar de mentir, por eso sorprende el desliz de la Sra. Bárcenas, quien visitó Honduras para presentar el Plan de Desarrollo Integral del Triángulo Norte de Centroamérica y México. En este caso la falsedad toma la forma de combate a “las causas de la migración”. La enfermedad de la Sra. Bárcenas le impide contar que este plan es producto de las negociaciones entre Obrador y Trump, y ofrece a México administrar dólares frescos salpicados con la sangre de los migrantes.

Ya que las Naciones Unidas y sus ONG´s en mayúsculas, como la CEPAL, han
realizado billones de estudios en nuestros países (que se empobrecen en la medida que aumentan los obscenos salarios en dólares de los funcionarios de la cooperación), les sugerimos contratar un equipo de expertos para realizar un estudio más: Cuando lleguen a 2030 sin erradicar la pobreza ¿Nombran nuevos mitómanos o cambian el reglamento?

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