JULIO 21, 2020

Los hondureños afligidos por la pandemia, atormentados con la pesadilla de los hospitales móviles, que flotan en el océano, retenidos en una aduana infectada de corrupción, continúan ansiosos por saber la génesis de la estafa. En 2018, Marco Bográn, director de Inversión Estratégica de Honduras - INVEST-H, instruyó a Rubén Reyes, titular de la Dirección de Conservación del Patrimonio Vial, para favorecer a diez consultoras con contratos para la construcción y mantenimiento de toda la red vial secundaria del país. El perjuicio podría rondar los 700 millones de lempiras, dato imposible de verificar ya que INVEST-H no ha publicado los contratos de adjudicación.

La estafa kilométrica consistió en solicitar un diseño ya existente. “INVEST-H está pagando por hacer una réplica”, detalló al equipo de investigación de El Perro Amarillo una fuente de primera mano, especialista en la materia. Se benefició con estos contratos a Pedro Pineda (Tecnisa), Napoleón Bográn (CINSA), Francisco Alvarado (Geotecnia y Pavimentos), Francisco Saybe (Saybe y Asociados), Raúl Flores (ACI), Roberto Andino (Geoconsult), Amílcar Girón (ASP), Mayra Tosta (Conash), Ramiro Zúniga (ICSSA) y Telma David (GATESA).

El experto señala que este diseño lo “debería de tener” la extinta Secretaría de Estado en los Despachos de Obras Públicas, Transporte y Vivienda – SOPTRAVI, lo que vendría a reducir un costo significativo en contratos.

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