El Banco Centroamericano de Integración Económica-BCIE, presidido por Dante Mossi, aprobó toda una maniobra para “lavarse las manos” y desvincularse así del asesinato de la ambientalista Berta Cáceres.

Para desligarse “fácilmente” de la empresa Desarrollo Energéticos S.A- DESA y de su proyecto de muerte Agua Zarca, trasladó una parte (500 mil dólares) del préstamo de 24 millones de dólares (otorgado originalmente a DESA para financiar el proyecto) a la empresa fantasma de Guillermo Bueso (presidente de Banco Atlántida) en Suiza, Swiss International Wealth Management AG – SIWM AG.